Eres un poeta


Para ser escritor no basta con saber escribir. Es algo que se logra con el reconocimiento de la humanidad que trasciende al tiempo, como sucede con cualquier obra. Claramente no vemos niños de preescolar autodenominándose escritores por haber aprendido a escribir, sino adultos con las habilidades de un prepúber en la escritura y un ego inflado: por haber llenado un hueco de mercado, por un tiro de suerte o sólo porque sí.

El inmerecido reconocimiento puede darse de manera natural -el hecho de que muchas personas digan que un libro es bueno, no significa que realmente lo sea- o forzada, que es de lo que trata este post.

Un autor que se vuelve rico y famoso en vida MUY RARA VEZ es un buen escritor (es decir, sí llega a suceder, pero son casos excepcionales de los que no voy a ocuparme hoy). Ocurre lo mismo con un autor que aspira a lograrlo por todos los medios posibles.

Algunos recurren a hablar de sí mismos en sus propias obras.

Caso 1

Por ejemplo, la solapa de este libro recomienda otros libros de la colección que no sólo son del mismo autor, sino que además el autor es el dueño de la editorial. Un curioso caso de éxito editorial del que me ocuparé en entradas posteriores.

Nótese que habla en plural.

Y otros recurren a otros autores como un favor o para hacerse publicidad mutua. 

“Elogios” xD Otro caso de éxito publicitario editorial.
Caso 2

El primer caso es narcisismo y el segundo nepotismo. Y, claro, en ambos se esperan -aunque no siempre se consiguen- buenos re$ultado$.

Hace pocos años, en Twitter se dio una curiosa tendencia. Varios tuiteros con aires de escritor hicieron y compartieron listas de “libros del año”. Y, por supuesto, los autores de la mayoría de esos libros eran sus amigos “poetas” y sus amigos “escritores”. 

Los tweets iban más o menos así: “Los mejores libros que leí este año fueron: La Odisea de Homero, El Quijote de Cervantes y Poesía soy yo de mi buen amigo @elPoetadeCantina. Se los recomiendo mucho, especialmente el último, que es el mejor libro que he leído en mi toda vida desde que Octavio Paz, premio nobel mexicano, falleció.”

Fue tal el cinismo que sí les llovieron las críticas. ¡Es Twitter! Aun así el penoso evento se repitió por al menos tres fines de año consecutivos. 

Esta tendencia está muy marcada en los círculos literarios y de poesía (de ahí surgió en 2014 el meme “Eres un poeta”), aunque también se da mucho entre artistas contemporáneos, académicos, investigadores, y seguramente en varios gremios más. 

Al final, el único juez en la trascendencia de su obra no serán ellos mismos, ni sus amigos o enemigos, sino el tiempo, premiándolos con su recuerdo o condenándolos con el olvido.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.